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La carne de cerdo tiene propiedades de carne roja y de carne blanca

La carne de cerdo tiene propiedades de carne roja y de carne blanca

Reseña basada en el artículo Carne de cerdo y salud, publicado el 25 de junio de 2018 por INTERPORC

https://interporc.com/2018/06/25/carnecerdo-salud/

Todos los consumidores han oído hablar alguna vez de las propiedades distintivas de las carnes rojas y de las carnes blancas.

Se dice que la carne blanca posee un bajo contenido en purinas y un nivel reducido de colesterol, ambos aspectos muy recomendables para cuidar la salud global del metabolismo.

Por otro lado, la carne roja nos provee de hierro, muy beneficioso para combatir deficiencias como la anemia; en especial si viene acompañado de ácido fólico, zinc y proteinas, que favorecen el aprovechamiento de este mineral.

A la hora de destacar los beneficios está claro: ambas tipos tienen características y aportaciones de valor para la salud. Pero, ¿cómo sabemos qué tipos de carne se consideran carne blanca y cuáles se clasifican como carne roja?

Existen criterios múltiples para valorar la clasificación de las carnes en una categoría u otra. Uno de ellos es el que considera que las carnes rojas son aquellas especialmente dotadas de mioglobina y hemoglobina. Otro parámetro muy utilizado es el contenido total de grasa saturada y colesterol.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), el criterio a seguir es que una carne es roja si proviene de un mamífero.

Estos parámetros pueden provocar ambigüedad en algunos géneros, como en la carne de cerdo. La carne de cerdo tiene características que la integran en ambas categorías.

De hecho, algunas legislaciones y altos organismos la clasifican como carne blanca o roja en función de la edad del animal y del tipo de corte.

¿Tiene sentido seguir destacando los beneficios y contraindicaciones de las carnes rojas o blancas, si en algunos casos es tan variable su clasificación?

Las últimas publicaciones científicas se hacen eco de este cambio de paradigma. Los nuevos estudios sobre salud y seguridad alimentaria analizan el impacto de cada producto cárnico en función de la especie de la que procede y del contenido de grasa total y saturada, más allá de si se trata de carne roja o blanca.

La conclusión de estos últimos estudios es que no existe una relación directa entre el consumo de carne no procesada, en ninguno de sus orígenes, y un aumento de la mortalidad, ya sea por enfermedades cardiobasculares, cáncer u otras patologías.

La carne de cerdo es una opción saludable y muy versátil, con una gama muy variada de propiedades en función del tipo de corte y edad del animal. Es el alimento de origen animal con mayor aportación de vitamina B1. También es rica en grasas monoinsaturadas y ácido oleico, lo que ayuda a mantener unos niveles adecuados de colesterol HDL.

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